Nina Suárez: Cuando estoy ahí tocando, siento que es mi mejor momento

<En vísperas de su debut en Chile, conversamos con Nina Suárez, la cantante argentina que lleva el legado de Suárez en la sangre y lo proyecta en un camino propio. Con dos discos editados, habla de sus composiciones, de su aprendizaje en el escenario y de la autoestima de los músicos.
Nina Suárez aprendió a caminar en Santiago cuando sus padres, Rosario Bléfari y Fabio Suárez, vinieron a visitar a unos amigos. Estaba persiguiendo a un perro. “Tiene que haber una conexión ahí”, nos dice por Zoom desde Buenos Aires.
La primera vez que salió de Argentina por su carrera musical fue en 2023, cuando visitó Chile junto a Tigre Ulli como guitarrista invitada. El año pasado iba a tocar en el Club Subterráneo, pero la fecha se canceló. Finalmente, este fin de semana debutará oficialmente en Chile por partida doble: el viernes en Bar Vienés, en Viña del Mar, y el sábado en Bar de René, en Santiago.
Nina se presentará en formato power trío, la formación con la que viene tocando desde hace tres años. Actualmente está presentando El lado oscuro (Laptra, 2025), su segundo álbum, aunque en el concierto también habrá espacio para canciones de su debut, Algo para decirte (Laptra, 2023). La idea es que no quede ningún tema fuera, o casi ninguno.
Tu segundo disco es más oscuro que el primero, como dice el título. Lo compusiste estando de gira. ¿Cómo fue su creación?
Las canciones del primer disco son de la adolescencia, y todo este segundo álbum lo armé pensando y viviendo en lo que implica liderar o llevar una banda, algo que desconocía antes. Hay algo de la ruta, de los viajes, de conocer personas. De ir, de tocar, del esfuerzo, del sacrificio, de la noche y de lo lindo de eso. ¿Qué sé yo?
Todas esas cosas que tienen una ambivalencia entre la luz y la oscuridad. Tiene la energía de las guitarras. De una, arrancaba a hacer un tema y ya le hacía arreglos pensando en baterías. Cosas que antes no me pasaban. En ese sentido, es bastante rítmico y vertiginoso, va para adelante. Y estoy muy contenta, la verdad. Fue un retrabajo y tenía muchas ganas de hacer un disco largo, con más temas, para que te metan en un mundo. Me siento tranquila, liberada. Ahora podría hacer cualquier cosa.
De hecho, ahora estás grabando un EP sola, ¿no? Es un proceso bastante distinto.
De hecho, estoy grabando en casa, tratando de probar cosas más lo-fi, de autoproducirme. Siento que me lo puedo permitir por haber hecho un disco largo y ordenado. A ver cómo sale. Seguramente se escuche peor. Pero tiene algo re divertido también. No podés grabar la voz mil veces ni hacer un millón de tomas. Yo soy muy fan del pop y vi una entrevista a Billie Eilish. Ella graba con su hermano en el cuarto, mano a mano. Abrían el archivo de las grabaciones y tenían ochocientas tomas de voz. ¡Re pesada! Tipo: "No, no me gusta exactamente. De nuevo, de nuevo". Y en el estudio eso no pasa, porque tenés un día y ya está. O sea, lo que quede. Estoy disfrutando de tomarme mi tiempo para tratar de que suene lo mejor posible con lo poco que tengo. Todo eso es gracias a El lado oscuro, porque fue un relaburo y significó dejar plasmadas varias cosas sentimentales más intensas y enredadas. Ahora siento que hay lugar para un poco más de libertad.
Cuando haces un disco o una canción con más arreglos, después quieres volver a lo simple.
Sí, el disco es re introspectivo. Es algo que no puedo evitar al hacer canciones. Es denso, las letras y todo. Y ahora me dan ganas de probar cosas nuevas como si hubiera salido del túnel. ¿Viste? Esa sensación de que podría ser otra cosa. Es re loco que el arte sea la expresión de las ganas de uno y no la idea de lo que querés mostrar o de lo que conviene. Es como lo que decías vos: que después de hacer algo con un millón de arreglos, te dan ganas de hacer algo simple.
¿Cómo influyó el teatro en tu manera de cantar? Porque tu voz se escucha súper firme, con mucha personalidad.
Tuve la gran suerte de actuar en una obra de teatro en 2019 que se pospuso por la pandemia y se retomó cuando todo volvió a abrirse. Tenía que durar tres meses y se estiró durante un par de años. Me vino genial. En el teatro se repiten las funciones de miércoles a domingo. Y decís lo mismo cada vez. A veces hay dos el mismo día y el sentimiento tiene que estar intacto. Si en una decís "¡No! ¡Me traicionaste!", no puede estar con menos intensidad que en la otra.
Hay algo similar en la música. Cómo cantar un tema por vez, no sé, número cien, y que en ese momento esté pasando eso o lo estés sintiendo. Entonces, en ese sentido me sirvió mucho el teatro. Capaz también para perder el miedo a pararse en un escenario, lo cual es chocante. Un amigo me invitó a su concierto y me dijo “¡Canta este tema!”. "¡Bueno!" Nunca había subido a un escenario y no entendía ni escuchaba nada. Veía un montón de gente. Y me daba pánico. Pisé mi propio cable del micrófono y se arrancó y no sonaba nada. Sentía que estaba en el ojo de la tormenta. Siempre va a haber nervios, pero después uno se va acomodando. Cuando estoy ahí tocando, siento que es mi mejor momento. Por estos 40 minutos, o una hora, estoy en la máxima expresión de lo que hago. Es como estar en tu salsa, te termina dando confianza. Porque piensas "de esto sé". Es la autoestima de los músicos.
Al mismo tiempo, estás recibiendo retroalimentación del público, que se engancha cada vez más y canta tus canciones. Además, tienes público de todas las edades. ¿verdad?
Sí, por suerte sí. Ojalá esto siga siendo así, porque me encanta y es increíble. Por lo general, se valora al público joven porque es el que hace quilombo y obviamente está re bueno ir a tocar y que haya un grupo de pibes que hacen pogo. Pero el público más grande para mí es un lujo, porque son personas que han vivido más y que habrán visto muchas más bandas. Y que piensen que vale la pena invertir en una entrada o dedicar su tiempo a verme… no los quiero perder. Espero no decepcionarlos, que no se cansen.
Tú tienes estos fans que también son heredados de tus viejos. ¿Cómo manejaste las expectativas o las comparaciones al debutar? Entiendo que Rosario también te daba mucho feedback cuando componías.
La música en mi vida y en mi casa siempre fue algo muy del juego. Con mi vieja me aprendía sus canciones para jugar o para estar cerca de ella. Asimilar que... “Che, no, está trabajando", pero está jugando con un montón de colores o pegándole al xilófono con un micrófono. Esa concepción es muy linda. Después, a la hora de tocar, percibo que no hay presiones, porque también es un juego. “Yo armé estas canciones y las voy a mostrar”, y no es nada más serio que eso. La diferencia, quizás, con otros “hijos de” es que Rosario tiene un reconocimiento muy humano entre las personas, los lugares y la cultura alternativa.
En cambio, ese peso se nota en alguien que fue súper exitoso o que tuvo mucha plata. ¿Viste? No es por nombrar, pero qué sé yo, si sos el hijo de (Gustavo) Cerati, todo bien, seguro sos un capo, pero te querés matar. Toda la vida la banda de tu viejo ha tocado en estadios por todo el mundo y ya todos saben qué has hecho en la vida. Y yo siento que mi vieja hizo todo lo que pudo, pero que quedó un montón por hacer. No porque no haya llegado a hacer, sino porque… por ejemplo, a mí me gusta mucho lo medieval, Game of Thrones y todas esas cosas, y me gusta imaginar que ella subió una antorcha a lo más alto de una colina. En cada pueblo por el que pasó fue iluminando con esa antorcha, compartiendo siempre con generosidad su música y su manera de trabajar. Como eso se vio interrumpido de forma inesperada, simplemente tengo que seguir haciéndolo, porque es lo que hace la “Casa de mi familia”.
Cuando apenas empecé a tocar con la banda, me lo tomaba todo como si fuera Game of Thrones. El lado oscuro también tiene algo de eso, porque tiene un concepto de disco genético. El ADN no lo podés ver, por eso es oscuro, porque está dentro y está compuesto de todas las personas, tus abuelos, bisabuelos, todo mezclado. Toda esa historia familiar recae sobre uno en un momento y la verdad es que me da fuerza. Me gustaría hacer crecer mi proyecto y con eso, eventualmente, hacer crecer más el legado de mi vieja, me gustaría arrastrar todo. Siento que esos objetivos ambiciosos que uno tiene me motivan. Porque por lo general si me dicen “tu mamá, no sé qué”, pero también alguna que otra persona más joven me ha dicho, “ah no sabía, no sé quién es” ¡pum! o amigos de mi edad, que conocen a mi vieja a través de mí. Un pibito que tiene ahora 19, capaz no sabe lo que es Suárez, porque es una banda alternativa de los 90, que quiso grabar los discos en una casetera. Lo escucho ahora y no lo puedo creer.
Yo los entrevisté por separado hace diez años y me contaron la historia de la autogestión. Me decían que, si aparecían en MTV, era como a las dos de la mañana, y que todo lo que hacían era completamente autogestionado.
Mi viejo siempre hace un chiste que, si toda la gente que después decía 'uh, yo iba a ver Suárez', realmente hubiera ido la banda habría seguido". ¿Viste? cuando tenés un proyecto se termina y todos “no, estaba re bueno”, pero tú "en ese momento éramos diez". Siento que la cultura o la gente tiende a apreciar las cosas cuando no están.
Cuando mi vieja falleció, también me puse a pensar que nunca quiero sentir vergüenza de decirles a las personas lo que pienso. Como a mis amigos que tienen bandas, si tengo que ser cursi y decirles, "para mí, vos, amigo, sos el más grande de todos, tu banda es la mejor". No tener vergüenza de decir esas cosas, porque después, capaz, puede ser tarde. Mejor que esa persona piense "un loquito” o “qué cursi" antes de que diga nada.

Actualmente hay una escena argentina con rock alternativo de mujeres en la que están Barbie Recanati, Las Ligas Menores, Delfina Campos. ¿Cómo lo has visto?
Siempre hubo bandas formadas por chicas y por chicos, pero ahora las cosas están mucho más equilibradas. Antes había una banda con tres pibas y se decía "es una banda de minas", y ahora "son bandas". Ahora es casi imposible que vayas a ver una banda y que no haya una piba tocando. Es natural, normal en realidad.
Esa presencia femenina no se limita al rock alternativo. También se está viendo en otros estilos musicales, ¿verdad? Sí, es genial. Me encanta ver raperas, pero es un género que suele llenarse de chabones. Bueno, como todo, ¿no? Pero como el rock también, en cierto sentido. El rap y el rock a veces tienen mucho en común. Los artistas masculinos y los ecosistemas necesitan que todo eso conviva, ¿viste? Sacándolo de la música, un grupo de chabones que se juntan y no tienen amigas es un garrón; o sea, probablemente están haciendo algo mal. Si te juntás con tus amigos y también están tus amigas, va a ser mejor, o sea, las charlas, todo. Y aprender de la humanidad del otro, ¿viste? Cómo entender al otro. Todo eso es re importante para mí.

Nina Suárez en Chile
Viernes 19 de junio Abre Gabriela Pijama Bar Vienés, 20:30 Entradas: https://portaldisc.com/evento/ninasuarez-gabypijama
Sábado 20 de junio Abre Los Refrescos Bar de René 21:30 hrs Entradas: https://portaldisc.com/evento/ninasuarez-losrefrescos
- ← Previous
Pulp y sus canciones voyeristas
